
El área de Restauradores disfrutó de un tiempo especial de recreación y compañerismo a través del juego, compartiendo momentos de alegría y sana convivencia.
Más que una competencia, esta actividad fue una oportunidad para fortalecer la unidad, estrechar lazos y disfrutar juntos como familia. Cada momento compartido reflejó el valor de convivir con respeto, entusiasmo y amor por los demás.
Como comunidad cristiana, recordamos que también honramos a Dios cuando aprendemos a compartir, apoyarnos y disfrutar de la compañía de nuestros hermanos.
Juntos seguimos creciendo, fortaleciendo nuestra unidad y caminando como una familia en Cristo.